Traición

Desde que deje de escribir sobre lo que sentía las cosas en mi vida se pusieron peor. 
Este dolor que me da de la nada, a veces fuerte a veces ligero me afecta mucho más de lo que creo, siempre busco ser inconsciente de mis emociones, si me siento mal prefiero no decirlo, si me siento triste prefiero no sentirlo, mantenerme ocupada, leer o jugar para no pensar, dormir para dejar de traicionarme, pero este dolor viene a recordarme que no puedo huir todo el tiempo, que no estoy bien y estoy pasando por una crisis inconsciente, mi cuerpo me dice que tengo que llorar todo lo que evito llorar, que debo sacar todo lo que prefiero contener, que si no estoy lista para destruirme el podrá hacerlo desde adentro de mi, sin controlarse, después de tantos estudios, de sangre, ecografías, ultrasonido, consultas, doctores, después de que mi cuerpo les diga a todos falsamente que estoy bien, aún así no puedo sentirme mal sin sentirme juzgada, sin sentirme culpable, como si yo eligiera tener que estar mal, por tomar café, por comer, por no comer, por tragarme un pedazo de lechuga, por todo tienden a opinar los demás como si yo estuviera bien con eso, como si yo quisiera sentirme mal, como si a mí me gustara sufrir y padecer, cuando lo único que hago es intentar ignorar que el corazón se me destroza, que no estoy contenta con mi vida, que no me siento bien, que estoy triste todo el tiempo, que solo sirvo para sobrevivir día con día sin tener que estar viviendo, desde que deje de escribir sobre mi aprendí a comerme mi dolor, pero a veces, se queda en mi garganta, esperando que grite, buscando que llore, intentando que lo tolere mientras baja al estómago, y se convierte en un momento de desesperación, de incontable entendimiento de que en mi cuerpo, en mi mente y en mi corazón, las cosas no estan tan bien como parecen. 

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