Universo alterno #245

Me estoy rompiendo a pedacitos. ¿Recuerdas esa pequeña coneja blanca que me regalaste cuando apenas éramos unos niños? Tenía las orejas color café y era tan suave, tú me diste la oportunidad de tener una mascota por primera vez y de amarla tanto como te amé a ti. Esa pequeña coneja creció, tuvo hijos, vivió todas mis mudanzas, los cambios de estación, y me acompañó largos años, años en los cuales yo te ame y te quise y viví tantas cosas, nunca creció mucho y jamás dejó de ser suave y linda, esa pequeña bolita de pelo murió hoy y yo tengo una herida abierta en medio del pecho, me despido de un pedazo de mi vida y uno que tú creaste especialmente para mí, por un segundo en medio de mi desesperación de no saber qué hacer quise llamarte, quise buscarte y pedirte que me ayudaras a enterrarla, ojalá pudiera enterrar con ella todo el amor que aún tengo por ti, pero yo que voy a saber, tal vez tú nunca volverás a estar dispuesto a ayudarme y mucho menos a verme llorar y destruirme en peda...